A quienes fuman se la tienen montada . Los echan de todos los recintos,les hacen mala cara en las oficinas, los evitan en la selección de personal.
Se dice que los fumadores apestan. Y los carros que pasan aceite y gasolina, que? Las calles, por amplias que sean y por alejadas que estén de los grandes centros industriales, huelen peor que los cafetines de mala muerte, que es donde suelen darse cita los fumadores empedernidos.
Pero, qué se está haciendo para sacar de la calle a aquellos vehículos que a su paso dejan una cortina de humo, al mejor estilo de las estrategias militares de combate? Algunos dirán que las autoridades no hacen cumplir las normas. Esta actitud denota la indolencia de aquellos que poco les importa el problema,siendo que, a partir de la conciencia ciudadana, se les deberían imponer sanciones mokusianas a los motores contaminadores.
La mitad de la contaminación que provocan los carros proviene de esos dinosaurios flatulentos , que constituyen solo el 10 por ciento del parque automotor de la ciudad.
Se trata de monstruos mecánicos que emiten, en promedio, 25 veces la emisión de gases de un vehículo normal. Algunos de estos monstruos emiten 100 veces más gases que un carro nuevo.
Los propietarios de tales dinosaurios no se preocupan por darles el mínimo mantenimiento. Creen ahorrar dinero a expensas de quienes sí protegen el ambiente.
Si uno de cada diez de esos dinosaurios se retirara de las calles, el aire inmediatamente se purificaría un 50%. El smog, pasaría al buen retiro.
Por qué contaminan? En vista de que los automóviles utilizan derivados del petróleo para moverse y que dentro del motor se realiza una reacción química al quemarse el combustible, el resultado de esta es contaminante.
Por más bien sincronizado que esté el motor, y mejor estado mecánico en que se encuentre, siempre dejar de quemar una parte de hidrocarburos que, al ponerse en contacto con la luz ultra violeta del sol se convierte en ozono.
Además, por el tubo de escape sale dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOX), óxidos de azufre (SOX), hollín y otros compuestos tóxicos como bencenos, formaldehídos, alquitranes,sulfatos, etcétera, todas ellas sustancias contaminantes en mayor o menor grado.
Esta lista de contaminantes, produce el conocido smog, que deja en la atmósfera su mancha gris oscura y hace irrespirable el aire.
Y si a esto se le suma un motor en mal estado, que queme aceite y gasolina en exceso, la contaminación se eleva considerablemente.
No está lejos el día en que se instalen alarmas de prevención de desastres que, ante el aumento de la contaminación a determinada hora del día, dejen oír su desagradable ruido,tal como sucede en ciudades como Santiago de Chile, México, o Los Angeles.
Según el último estudio de la Secretaría de Salud del Distrito, que data de 1991, en las horas pico los índices de contaminación del aire que se respira en el centro de la ciudad exceden los límites máximos internacionales permitidos.
Por otra parte, si bien el excesivo número de automóviles es la raíz del problema, existen otros factores que también afectan el medio ambiente, tal como el estado de las vías.
Ecopetrol realizó un ejercicio en carretera pavimentada, que consistió en operar un vehículo y detenerlo cada mil metros, como si se tratara de un hueco.
Los resultados del incremento del consumo de combustible son escalofriantes: ascendió en el 25 por ciento, a un promedio de velocidad de 55 kilómetros por hora..
No sólo reducir el número de vehículos de las calles contribuye, sino que las vías deben permitir alcanzar un promedio de velocidad mayor.
Vale la pena recordar que, de acuerdo con el mismo estudio, el consumo de combustible y la contaminación se reducirían en un 46 por ciento, si se eleva el promedio de velocidad al menos en 15 kilómetros por hora.
Otras medidas para mejorar la situación es eliminar el azufre de la gasolina y hacerla menos evaporable (en lo que está trabajando Ecopetrol),velar por el buen estado mecánico y de afinación del motor, renovar el parque automotor y eliminar todos los vejestorios, y, por último, reenseñar a manejar a todos los conductores.
Qué hacer mientras tanto? Se tendrá que apelar a los carros eléctricos?, será necesario limitar el tránsito de vehículos, de acuerdo con el último número de la placa? No. El ciudadano puede censurar a los propietarios de los vehículos contaminadores, tal como trata a los compañeros de oficina fumadores.
Así como se abomina de los fumadores, y se les llama la atención, hay que reprobar a los inconscientes dueños de dinosaurios.
De ahora en adelante, cuando se tropiece con carros malolientes, sáquele la tarjeta roja invertida a sus dueños o conductores, censúrelos.
Esta puede resultar un arma mejor, que esperar a que las autoridades tomen las medidas pertinentes, posteriores a las consabidas investigaciones exhaustivas.
LO QUE DICE LA LEY El ministerio del Medio Ambiente, mediante el Decreto Ley No.978 de junio 5 de 1995, reglamenta todo lo concerniente a la emisión de gases que enrarezcan el aire.
A los vehículos les toca ceñirse a lo siguiente: > Artículo 38, en el que se prohiben las emisiones visibles de contaminantes en automotores activados por Diesel (ACPM), cuya opacidad sea superior a los límites permitidos.
Además dice que a partir del 1 de enero de 1997 se prohibe el ingreso al parque automotor de servicio público, vehículos movidos por Diesel (ACPM)que no tengan turbocargador.
> De acuerdo con el artículo 39, se podrán establecer restricciones a la circulación de automotores por razón de su antigedad u obsolescencia.
> El artículo 40 prohibe el plomo como antidetonante, restringe el azufre y otros contaminantes de la gasolina > La obligación de cubrir la carga que emita al aire polvo, gases, partículas o sustancias volátiles de cualquier naturaleza, consta en el artículo 41.
> Usar silenciador en buen estado es de uso obligatorio, de acuerdo con el artículo 61.
> El requisito para los vehículos importados es la presentación de una certificación expedida por la casa fabricante y por la autoridad ambiental competente del país de origen del carro, en donde se acredite que cumpla con las normas de emisión por peso vehicular establecidas por el ministerio del Medio Ambiente.
> A partir del 1 de enero del año entrante, será requisito indispensable para la obtención del certificado de Movilización, la evaluación anual de los contaminantes emitidos por los carros.
> Por último, las multas: quien infrinja estas normas por primera vez, recibir una multa.
Por segunda vez, la suspensión de la licencia de conducción hasta por 6 meses, más una multa equivalente a 30 salarios mínimos diarios, si quien conduce es el propietario del vehículo.
Por tercera vez, la revocatoria o caducidad del pase, y una multa igual en dinero a la primera.
Si continúa descartándose, se inmovilizará el vehículo y se adicionarán otras sanciones.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Vehículos
- Fecha de publicación
- 20 de octubre de 1995
- Autor
- Juan Carlos Vargas A